jueves, 6 de diciembre de 2012

Swaggers

Buenos días, buenas tardes, buenas noches corazones. Soy consciente del tiempo que ha pasado desde mi última entrada, y agradezco de corazón todas las peticiones que me habéis hecho de que volviera. Supongo que como toda persona he necesitado un tiempo para pensar, reflexionar sobre la vida, pero os puedo prometer que he vuelto llena de ideas, historias y temas de los que hablaros, y espero que os encanten. En esta segunda etapa del blog, como podréis comprobar, he hecho un pequeño cambio de "look", aunque me mantendré fiel al estilo que os gusta, pero con más experiencia. Por último, os recuerdo que contactéis conmigo si tenéis propuestas o ideas, y acto seguido, me dirijo al tema de hoy.

Swag. Swag. Swag. Desde hace ya tiempo, os habréis fijado que esta palabra ha inundado las redes sociales: los títulos de las fotos de Tuenti han pasado de "Dios, salgo horrible" a "Swagger.-"; los comentarios de tablón han dejado de ser "Eres lo más bonito mi gorda (ya hablaremos de eso otro día, ¿cómo que gorda, retrasada?)" para convertirse en "Mi swagger preferida <3"; fue TT en Twitter (para los pocos entendidos, lo más vendido hablado); y si mi sentido arácnido no me falla, Android ya debe tener 10 o 12 aplicaciones relacionadas con el tema.

Pero la pregunta es: ¿qué es el "swag"?

Como buena rubia, decidí investigar sobre la palabreja,empezando por la RAE (Real Academia Española, queridos) para buscar su definición- no estaba incluida en el diccionario. Mi opción B fue la Wikipedia, hogar de conocimientos verdaderos y falsos, de trabajos de investigación y de copiar-y-pegar. Pero contra todo pronóstico y probabilidad, ¡NO EXISTÍA UNA ENTRADA! Por supuesto, en ese momento dejé de buscar, pues si Wikipedia no lo tenía, esa información no la conocería ni el FBI.

En el momento en que decidí que no encontraría texto escrito, tuve una idea, (de rubia, por supuesto): al introducir "swag" en Google encontré imágenes de adolescentes con complejo de Rapunzel, (que podrían hacerse jerseys con tanto pelo), raperos tatuados, dilataciones, colgantes gigantes, bigotes, parejas, galaxias, Mr. Bean (¿Mr. Bean? Sí, Mr. Bean) y muchas, muchas gorras.


Por último, y después de haberme empapado con tanto "swag", decidí ponerme manos a la obra y convertirme en toda una "swagger". Aquí os adjunto una foto y, sinceramente, creo que quedé bastante bien. Creo. ;)






sábado, 23 de junio de 2012

Discurso de una rubia literata- Graduación 2012

Hola a todo el mundo, como alguno sabréis, y otros conseguiréis intuir por el título, ayer me gradué, y como soy la rubia inteligente de mi curso (no me echo más flores porque no puedo), hice uno de los discursos de la graduación, concretamente el de las experiencias, recuerdos, etc. Como muchos me lo habéis pedido, he decidido dejarlo aquí para que todos, asistentes de la ceremonia o simplemente curiosos, podáis echarle un ojo. Un besito a todos, os quiero.


Érase una vez…


Érase una vez un primer día de colegio con unos niños llorones, vestidos de uniforme, envueltos en lazos y pegados a sus madres. Érase una vez una panda de críos llenos de vida, que se comían la plastilina, pintaban con témperas la cara del de al lado y comerciaban con la merienda del vecino. Érase una vez, nosotros.
En trece años dentro del colegio San José hemos hecho historia. Sólo con tres, comenzamos a escribir nuestras primeras experiencias en el “cole”.Entramos a Educación Infantil, y tras el trauma de tener que despertarnos pronto para ir a clase, aceptamos que teníamos que enfrentarnos a retos tan duros como pintar sin salirnos de los bordes, hacer bolas y churros de plastilina, recortar de forma aceptable tanto en la modalidad de tijeras como de punzón, etc. Por supuesto, también tenía sus ventajas, como los recreos largos, cuando nuestras cariñosas profesoras, con vocación de madres, nos ponían música y nos preparaban para la siesta, el no tener deberes, o las obras de teatro. Eso último para nosotros siempre fue un mundo. Todas las Navidades, ahogados en maquillaje y purpurina, nos disfrazábamos de pastores o estrellas del cielo, e íbamos a ver al niño Jesús, que nacía esa noche. Todo esto mientras los Reyes Magos también se presentaban con sus respectivos regalos, con la canción de fondo de: “Ya vienen los Reyes Magos, ya vienen los Reyes Magos, caminito de Belén, olé olé Holanda y olé, Holanda ya se ve, ya se ve, ya se ve…” (Todo hay que decirlo, un poco perdidos sí que estaban, porque si veían Holanda ya en el horizonte y se dirigían a Belén… Pero por suerte, siempre conseguían llegar a tiempo)El paso siguiente fue la Educación Primaria. Sustituimos las fichas de pintar por “Cuadernos rubio”, que la verdad, tenían para todo tipo de tareas escolares: sumas, restas, divisiones, multiplicaciones, caligrafía, problemas… De todo.
Sin embargo, cuando fuimos capaces de decir “Mi mamá me mima” del tirón y aprendimos a restar con varias cifras, pensando que ya había pasado lo malo, llegó la pesadilla para todo niño: las fracciones, y con ellas, los decimales. ¡Cuántas horas empleadas por nuestros pacientes profesores y profesoras para hacernos entender que no hablábamos de tartas, sino de números! ¡Que habría sido de nosotros sin todos y cada uno de ellos !Pero con todo y esto, fuimos creciendo juntos, mezclándonos poco a poco las chicas con los chicos, y haciendo nuevas amistades con los niños que habían emigrado de sus colegios para venir al nuestro.
Algunos de mis recuerdos favoritos de Primaria son, por ejemplo, cuando Eugenio llegó en 5º de primaria a clase y mientras repartía los exámenes cantaba: “El suspenso ya llegó, el suspenso ya está aquí…”, o cuando Bea, todos los viernes, escogía al mejor alumno de la semana, y le coronaba  mientras le sentaba en un sillón a modo de trono. Algunos recuerdos son más divertidos, como cuando recuerdo una clase de Pedro en la que una paloma se estampó contra la ventana, y la marca quedó durante el resto del curso. Por último, uno de los recuerdos que guardo con más cariño, porque me hacía mucha ilusión, es cuando venían los Reyes Magos en Navidad al colegio, cargados de regalos y calzados con sus mejores deportivas. En especial, recuerdo un año en que uno de mis compañeros se acercó muy serio a Melchor y le dijo: “Sé que tú no eres de verdad un rey mago… ¡Eres un paje!” Respecto a esto, quiero aprovechar la ocasión para agradecérselo al APA, ya que es en mi opinión, el mejor regalo que hacen a los niños.La última etapa, también llamada “la transición del lápiz al boli” ha sido la más especial. En primero nos mezclaron a  todos, y se acabó la rivalidad que habíamos tenido los años anteriores de A contra B. Un hecho muy importante fue, asimismo, el tener el recreo en el parque, con los mayores, que ya nos dotaba de una categoría superior.
Pero dentro de estos cuatro años, el más disfrutado ha sido cuarto de la ESO, nuestro último año, pues ha sido cuando hemos estado más unidos, y en el que lo hemos pasado mejor.O decidme si no, lo gracioso que era vernos todas las noches en Portugal con el pijama, y las mañanas lavándonos los dientes, como en familia. Y la cara de los chicos cuando se despertaban con un “Faloface” escrito en la cara, mientras escuchábamos los interminables monólogos de David, alias Brañas, que se sentía tan, tan solo… Pero en mi opinión, lo más extraño y a la vez divertido, ha sido descubrir las peculiaridades de los profesores. Durante estos cuatro años, hemos podido conocer a personas que nos han ayudado a convertirnos en “intentos de humanoide”, y que merecen un mundo por su infinita paciencia:·        Sor Marina, la nueva directora y profesora de religión, cuyas relajaciones nos han dado esos minutos de sueño necesarios en los días de exámenes.
·         Manolo y su inexplicable odio al típex, o también llamado por él: “cosa blanca asquerosa”.
·        Mario y sus manías de dar vueltas sobre sí mismo en un kayak, que finalmente le han valido un Récord Guiness.
·        Rubén, que debe ser el único profesor que tiene alumnos tan pesados que le van a ver a sus conciertos.
·        Mar, sin duda la tiza más rápida del colegio, capaz de llenar una pizarra en dos minutos.
·        Belén, una de las mujeres más fuertes y cariñosas que he conocido en toda mi vida.
·         Miguel, el profesor de matemáticas más divertido del mundo, a pesar de sus chistes malos.
·         José Antonio, pozo de calma y paciencia ante nuestro “gran talento” para el teatro.
·         Sor Marcela, cuyas épicas historias hacen más amenas las clases de Sociales.
·        Coro, que la conocimos cuando se casaba, y hemos visto crecer a su hija.
·        Gonzalo, que a pesar de estar sólo un año, se ha convertido en alguien inolvidable, con sus chistes del oso, su buzón de sugerencias…
·        Esther y Coral, las mejores profesoras de inglés del mundo, que han conseguido que hayamos interpretado una obra de teatro y no nos hayan tirado tomates al final.
·        Palomo, cuyas ideas rozan la línea entre lo extremadamente divertido y lo macabro.
·        Jesús Olmeda, que ha intentado por todos los medios que nos convirtamos en “petits français”.
·        Paz, que nos ha ayudado a tener una visión ética del mundo que nos rodea y ha conseguido hacernos pensar.
·        Y por último, Jesús García, el profesor más extravagante a la hora de enseñar lengua. Sin duda, un hombre sabio como ninguno, capaz de educar con métodos distintos, que nos ha enseñado a dominar “el saber”, y que nos ha llevado hasta lo más alto de la montaña de la lengua ayudándonos a trepar lenta y cuidadosamente. Alguien por el que merece la pena sentirse afortunado de ser su alumno.
Todos estos nos han apoyado, nos han ayudado a madurar, y a cambio, les ha salido alguna arruga más por nuestra culpa, incluso alguna cana que otra. Pero debemos agradecer a ellos nuestra formación, no sólo a nivel académica, sino como personas. Y debemos agradecer también a nuestros padres, que cada uno a su manera, han procurado lo mejor para nosotros, y lo más importante, han elegido este colegio para que creciéramos.Y así ha sido. Señoras, señores, hoy nos graduamos. A partir de ahora ponemos la mira en un horizonte nuevo, pero manteniendo la vista en lo que hemos dejado aquí. A pesar de que cada uno va a continuar su historia de forma independiente, nadie nos podrá quitar jamás los capítulos que tenemos en común. Hoy sí que podemos decir orgullosos al mundo: érase una vez un cuarto de la ESO, érase una vez, nosotros.  Celia Cañete Fernández, 4ºA 

viernes, 1 de junio de 2012

Una rubia en un hospital

Hola a todos mis amigos, amigas y humanoides en general. Hoy os voy a relatar mi divertida experiencia en el hospital. Os cuento:

El caso es que estaba yo el domingo retorciéndome de dolor, pensando que tal vez me estuviera intentando poseer el demonio (o uno de los Teletubbies, nunca se descarta nada) y mi padre, como buen exagerado, decidió llevarme a Urgencias. Yo, por supuesto, accedí pensado en la gran variedad de drogas medicamentos que tienen para hacer desaparecer el uso de la razón dolor.

Así que nada, me vestí, me arreglé un poquillo y llegué en cochecito a la clínica, esperando un calmante rápido y volver a casa con la conciencia de mi padre tranquila. Pero imaginaos mi cara cuando una doctora empieza a darme aguijonazos con el dedo índice por todo el abdomen, cada vez más fuerte, mientras yo pensaba: "Como me apriete una vez más se me salen los intestinos, por Dios". Pero no, no paraba. De hecho, empezó a decirme, con esa cara de felicidad que sólo tienes cuando sabes que estás torturando a una persona: "¿Te duele cuando aprieto o cuando levanto el dedo?" Madre mía, yo sólo pensaba formas de asesinar a esa mujer.
Después de eso vino la analítica. Se acercó un enfermero con una aguja en la mano, con la sonrisilla de "Sí, tú y yo sabemos que te voy a pinchar, y te va a doler" (con la aguja, panda de malpensados ;) ), y todo empezó a darme vueltas. Dos tubos de sangre que me sacó, ¡será avaricioso el tío! No se conformaba con uno, no, si duraba más la tortura, pues mejor, sí señor. En fin.

Tras un largo rato de tomarse el café utilizar todos los medios necesarios para hacer rápidamente la analítica, que para eso es de una paciente en Urgencias,  apareció un señor motivadísimo con una silla de ruedas diciéndome que me van a hacer la ecografía. Yo, claramente, al ver la silla de ruedas pensé: "DIOS, VOY A MORIR" Pero no, tan sólo me llevó a que dos chicas me hicieran una ecografía de mi abdomen, apretando aún más donde me dolía, (para rematar la faena de la primera doctora), y tras un ratillo de mirar a una pantalla donde sólo se veía sombras, que lo mismo veía un hígado que el espíritu de Lord Voldemort, muy graciosas ellas, me dijeron: "Apendicitis aguda. Te tenemos que operar ya o te perfora. Y si eso ocurre puedes incluso morir." A lo que yo sólo respondí: "(¡¡¡¡¡¡Hiaksgjhakhg de kjfghajlg, pero seréis zokagll, y me decís tan tranquilas que me voy a morir, mlas péckgha!!!!!!!) Ah, vale."

Así que nada, tras una media hora unos minutos de llanto, llamadas y ataques histéricos por parte de mis amigos (Gracias chicos, por tener tanta templanza en esos momentos ;) ) me viene una enfermera a decirme que me quite la ropa. ¡¿PERDÓN?! JA JA No me hace gracia. Pero sí, me pusieron una de esas batas medio transparentes con el culo al aire; aunque por suerte, la enfermera, tras ver mi cara, la dio un par de vueltas y me la ató como un kimono, a lo geisha. No os voy a mentir, entre eso y la coleta de china que me hizo, entré al quirófano bastante sexy. 


Por último, el quirófano, no fue una experiencia muy agradable, me drogaron anestesiaron por vena, y como una buena rubia, mostré tranquilidad a pesar de no tener ni idea de lo que me decían.

Y a grandes rasgos, esta fue mi experiencia en el hospital, estuve ingresada unos días enganchada a un gotero y aquí sigo en casa con mi raja y mis puntos, pero feliz. Eso sí, yo sólo os digo una cosa: Si alguna vez tenéis que ir a al hospital, buena suerte con salir vivos del pasaje del terrror :). 

domingo, 20 de mayo de 2012

Abuelas, por sus graciosas formas de quererte

Hola, me avergüenzo de decir que llevo casi UN MES sin escribir en el blog, pero debo decir que cada vez me estoy volviendo más vaga con esto de que viene el calor poco a poco. Le debemos esta entrada a alguien que me ha preguntado que por qué ya no continuaba escribiendo en el blog, y me ha hecho darme cuenta de cuánto tiempo llevaba sin hacerlo.

Bueno, hoy me apetecía hablar de las abuelas. Las abuelas son mujeres fuertes, casi centenarias (o al menos dan la impresión de serlo) que pasar su vida dedicándose a ir a misa, hacer ganchillo, o gritarle al presentador de Sálvame. Unas mujeres maravillosas.

Nuestras queridas abuelitas, son grandes mujeres que han vivido una vida larga y plena, y tras millones de años peleándose por el mundo, han decidido jubilarse y dedicarse por entero a sus aficiones, ya que tienen tiempo libre para aburrir. Con las amigas de la cafetería, haciendo trampas mientras juegan al cinquillo, o sus nietos revoltosos, los cuales reciben una buena colleja si es necesario, pasan su últimas décadas dedicadas a sus grandes hobbys.

1. Hacernos comer hasta explotar, como si fuéramos pavos rellenos. Esto es debido a que, gracias a su sabiduría milenaria, tienen el poder ninja de cocinar cantidades desorbitadas en muy poco tiempo. Los creadores del Superchef 2000 se basaron en ellas durante el proceso de creación, unos genios.

2. Tirar de los mofletes. Y cuanto más, mejor. Algo les hace sentir la necesidad de poner a prueba la elasticidad de los mofletes de sus nietos, que a pesar de ver cómo casi les desgarran media cara, se están calladitos, medio sonriendo y con un ojo pipa, en general.

3. Convertirse en Superabu. En una mañana pueden limpiar toda la casa, ir la compra, hacerle a su nietecita el disfraz de princesa Disney con sus volantes y todo, y todavía les sobra tiempo y fuerzas para atracar un banco si fuera necesario.

4. Adorar y cuidar su pelo. Es lo más sagrado para ellas, se pasan la noche con los rulos en la cabeza, y todas las mañanas se echan medio bote de laca. Y ¡ay del nietecito dulce que se atreva a tocarle el pelo!, no sabe qué tipo de fiera puede aparecer en forma de abuela.

5. Conocer todos los chismorreos de la familia, el vecindario, el barrio, y si se ponen, de la ciudad. Por algo las reporteras de "Radiopatio" eran tres abuelas.


Estos y muchos más, son los entretenimientos de una abuela de hoy en día, conocidos y por conocer, las hacen divertidas y queridas por todos. Por eso, gracias abuelas, porque si viviéramos con vosotras, seríamos gordos, con un pelo superfashion y los mofletes arrastrando. Os queremos :)


domingo, 22 de abril de 2012

Whatsapp+Amigo aburrido= HORROR

Antes de empezar, una cosita que os quería decir: ¡¡¡¡QUE NO QUIERO WHATSAPP!!!! Uf. . . Menudo peso que me he quitado de encima, ya me siento mejor.

Bueno amigos, como ya supongo, habréis llegado a la conclusión de que hoy voy a hablar de esa. . . ¿cómo denominarla?. . . Aplicación diabólica. Vosotros os preguntaréis: ¿Pero a ésta que le pasa con el whatsapp? Pues todo esto tiene una sencilla explicación.

Estaba el otro día pensando, jugueteando con el móvil de mi hermana pequeña, (bueno, cotilleando, pero todo porque soy una hermana mayor que se preocupa de que no tenga degenerados en su whatsapp, que conste) y me di cuenta, de que si el chat de Tuenti/Facebook/Messenger/barbie.com (ah no, ése está chachi, ahí con sus flores, sus dulces palabras, sus letras rosas, tan bonicas ellas, etc.) era terrible, porque lo es, el Whatsapp es aún peor.


Me explico. ¿No os ha pasado nunca, que os metéis en el chat, tan contentos, y os empieza a hablar el típico amigo aburrido y pesado que no pilla la indirecta de "tío, ¡cállate!"? ¿O nunca habéis tenido la conversación de: "+Hola -Hola +¿Qué tal? -Bien, ¿y tú? -Bien. ¿Qué te cuentas? +Nada, ¿y tú? -Nada. Fin de la conversación."? (Obviando las tremendas faltas ortográficas, que aquí más de uno debería pedir a los Reyes Magos una colección de libros de gramática y ortografía española en vez del Pipí Max) Y lo que es peor, a los 15 minutos de vacío dialéctico, vuelve la pregunta: ¿Qué me cuentas? ¡Pues nada tío! ¡N-A-D-A! ¿Que me va  a haber pasado en 15 minutos que te pueda interesar? ¿Que me he encontrado pelusilla en el ombligo de tanto mirármelo, que me he rascado la cabeza? Por favor, seamos un poco razonables. . .

Pero en fin, yo os decía que el Whatsapp era peor. ¿Y por qué? Pues porque al pesado del chat te lo quitas de encima al salirte de la red social, que te vas a la calle, ¿pero y si sales a la calle y tienes otro chat? Pues yo os lo digo, que el amigo pesado, insatisfecho por no haber finalizado su acoso anterior continúa a través del móvil. Y te dice: +¿Qué haces? -¡Pues vivir tío! ¡Estoy viviendo! ¡Déjame en paz!

Por esto amigos, quiero deciros, que cuidado con la idea de mensajería gratuita, que a veces lo barato sale caro, y con esto me refiero a que las escopetas para terminar con el amigo pesado, salen muy caras ;)

martes, 10 de abril de 2012

Hombres lobo, zombies, vampiros . . . NOS ENCANTAN ;)

Buenas noches amigos. La verdad es que no tengo sueño y me apetecía terminar una entrada pedida por un amigo mío muy convincente ;) Quiero hablaros de esta moda actual que hace que todos seamos capaces de vender nuestro alma al diablo por ser personajes como un vampiro, un zombie, una sirena . . .

Lo primero de todo: ¿por qué? Quiero decir, ¿por qué tenemos que ser diferentes a como somos nosotros mismos (que anda que no hay rarito por ahí suelto, y todo natural, miradme a mí ;) )? Pero vamos a ver, ¿vosotros os imagináis el panorama de ir al instituto rodeado de bichos raros? Pero hombre, si en la mochila tendría que llevar los libros, cuadernos, el estuche y encima el kit de Buffy la cazavampiros por si al chupasangres de al lado le entra hambre, un cerebro de sobra para tirárselo al zombie de detrás si encuentra el tuyo apetecible, y encima aguantando al profe diciendo que eres un homófobo por querer que te cambien antes de convertirte en comida de monstruito.

Bueno, y centrándonos un poco más, ¡qué decir de los hombres lobo! Qué sexy Jacob, sí, aullando a la luz de la luna, enamorado de ti . . . Y UN JAMÓN. Ahora pensad en el mismo Jacob, que se te quita la camiseta y como es un hombre lobo, TE APARECE COMPLETAMENTE PELUDO. ¡Que para llegar a él tienes que llevar la motosierra para talar tanta selva, coño! Y que no os engañen, a ver si con la excusita de la luna llena, le pilláis por ahí con una guarrilla, que los lobos, son muy promiscuos ellos . . .

Y hablando de los zombies anteriores, imaginad lo sexy que debe ser tu novio, el muerto, al que se le cae la piel a tiras, y no sabes si esa cara de placer es de verte con lencería fina o de pensar que se te va a lanzar a comerte tu materia gris. Que no, que no . . .

Y bueno, ya ni os digo como debe ser la impresionante vida íntima de una sirena, ahí todo el día en el tanque la pobre, controlando que el nivel de sal sea el correcto. Y el novio, con las gafas de bucear y la botella de oxígeno. Bien, bien.


En fin amigos, podría poner muchos más ejemplos, pero me dan penita esas pobres criaturas. Tan sólo quería recordaros lo guay que es ser un monstruito hoy en día y que ya sabéis que los Reyes Magos pueden conceder todo. Así que nada, si queréis ser una momia llenita de vendas y oliendo a pie sudao de miles de años, ¡no lo dudéis! Estaré esperando vuestras experiencias ;)

jueves, 5 de abril de 2012

¿Qué pensará la gente sobre nosotros?

Hola a todos, amigos lectores. Lo primero de todo, quiero disculparme por no escribir en tanto tiempo, ya que he estado mala y bastante vaga, para qué negarlo. Tenía preparada unas ideas sobre las similitudes humanos-zombies-vampiros etc., pero lo he tenido que dejar en borrador, aunque en unos días espero terminar su respectiva entrada. Así que hoy voy a escribir sobre una pregunta que todos nos habremos hecho alguna vez en nuestra vida: "¿Qué pensará la gente al verme?"

A diario por la calle nos cruzamos con cientos de desconocidos, personas que nos inspiran miedo, atracción... Es normal de vez en cuando pensar que la chica morena que acaba de cruzar delante tuya debe ser super popular y que resulte ser una empollona en toda regla, o que al abuelete de tu izquierda le quedan pocas primaveras y sea el campeón senior de bailes latinos en España, con más energía que un niño. Nada nos puede dar pistas sobre la gente que no conocemos.


Y ahí entra mi pregunta: ¿qué pensará un desconocido al vernos? A ver quién es el guapo que adivina que, por ejemplo yo misma, debajo de mi camisa de buena chica se encuentra una fiestera y una tía loca como una cabra, o que mi amigo el del tatuaje en el cuello, un piercing en el labio y cara de malas pulgas, habla tres idiomas a la perfección, le gusta ir a comer todos los domingos a casa de su abuela, y se derrite con sólo decirle cuatro naderías dulces.

Así que amigos, no os preocupéis por lo que los demás puedan pensar al principio de vosotros, porque es muy poco probable que acierten, y, ya que no sabemos lo que un completo desconocido pueda pesar de nosotros por nuestra apariencia, ¿para qué intentar confundirlo aparentando que somos normales? ;)